La primera querella contra el Estado español por los casos de bebés robados durante el franquismo.
Olmo Gómez Aldaz es el primer bebé robado reconocido oficialmente como víctima del franquismo y el primer adoptado en España con doble filiación. Su historia comenzó en 1971, cuando fue separado de su madre biológica y entregado en adopción.
Olmo sabía desde los siete años que era adoptado, pero durante décadas no imaginó que detrás de aquella adopción pudiera existir una separación forzada de su madre. Su investigación personal y las pruebas que fue reuniendo le llevaron a descubrir su identidad biológica y a reclamar judicialmente su derecho a conocer sus orígenes.
En 2024, un juzgado de Pamplona reconoció judicialmente su filiación biológica con plenos efectos civiles. La Audiencia Provincial de Navarra confirmó la resolución en 2025. El resultado fue excepcional: Olmo recuperó sus apellidos y su filiación de origen sin que desapareciera la filiación adoptiva.
En 2026 llegó otro reconocimiento histórico. El Gobierno de España reconoció a Olmo como víctima de la dictadura por haber sido sustraído y adoptado sin el consentimiento legítimo y libre de sus progenitores. Posteriormente, Gogora —Instituto de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos del Gobierno Vasco— también reconoció oficialmente su condición de víctima.
Su caso ha abierto además un debate sobre el derecho a la identidad, la filiación y las adopciones realizadas durante el franquismo. Olmo continúa trabajando para visibilizar estas historias y defender el derecho de las personas adoptadas a conocer sus orígenes.
El caso de Olmo Gómez Aldaz
Su historia reúne identidad, memoria y justicia. La restitución de su filiación biológica ha permitido recuperar oficialmente una parte de su identidad que permaneció oculta durante décadas.
Ahora reclama también que se esclarezcan las circunstancias de su adopción y que se reconozca plenamente lo ocurrido.
Para conocer el caso
Web de Olmo Gómez Aldaz
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