Diana: la búsqueda de sus raíces y una verdad oculta desde la infancia

Hola me llamo Diana y no sé muy bien por dónde empezar.

Ahora siento que ha llegado el momento de mirar atrás y recordar mi historia. Nací un trece de abril de 1973. En algún documento pone que nací en una casa en una dirección nada clara. Me bautizaron en una iglesia, eso sí lo tengo.

Mis primeros recuerdos de infancia que tengo son en un orfanato, recuerdo estar con otros niños. Con cuatro años me adaptaron con otra niña que yo ni conocía y nos trasladaron a un pueblo. Yo vivía allí sin encajar con la familia, pero lo que siempre he tenido en la cabeza y en mi corazón es que yo, a esa niña que decían que era mi hermana, no la conocía. Se llama Marta.

En casa, este tema era tabú. Un día le pregunté a mi madre adoptiva por mi familia biológica y me dijo que pensara que habían fallecido todos. Por lo que pensé que si me decía eso era porque ella sabía que vivía.

Tenía miedo de investigar porque yo en esa casa no he vivido bien, y me sentía completamente sola. Intenté buscar en casa de mis padres algún documento o papel y encontré los apellidos de mis padres biológicos, pero encontré otro papel donde ponían otros apellidos; algo que no entendí.

Pasaron los años y continúo con mi vida. Me casé, tuve hijos y entonces es cuando me pongo a fondo en el tema ya que me sentía sola, no estaba arropada y mi marido me apoyó en todo lo que yo decidía.

Así, voy al registro y pido mi partida nacimiento, y me doy cuenta que en aquel papel no ponía nada de que fuera hija adoptiva, solo pone que estoy bautizada en una iglesia.
Entonces yo voy al registro y pido la partida literal de nacimiento diciendo que soy adoptada y me interesa saberlo. El registro me manda una carta y me dice que tengo que pedirlo con la otra hermana que habíamos sido adoptadas a la vez. Hablo con ella y la pedimos juntas y no la vuelven a denegar.

Me busco un abogado y le dicen que no me pueden dar ese documento que no saben si es 100% real y que no me corresponde. Voy a la iglesia donde pone la partida de nacimiento y allí sale el nombre de mi padre y de los abuelos.

Vuelvo al registro otra vez y digo que por favor que busquen y me dan una partida de nacimiento, de que me habían inscrito a los cuatro años cuando me adoptaron. Allí no pone ningún nombre ni del padre ni de nadie.

Entonces con el nombre que tengo de mi padre busco a su familia y me encuentro que él había fallecido con 50 años alcoholizado. Sus hijos me dicen que sí que sabían de mi existencia, pero no de la otra que habían adoptado conmigo. Ellos no sabían mucho y su madre que es la que creo que podría saber no quiso en ningún momento decir nada.

Entonces, fui al orfanato a buscar información teniendo la partida de bautizo; que era algo que podría presentar y la partida literal que me habían dado en el registro. Voy al orfanato, presento todos mis papeles y sale que estoy inscrita con otro apellido. Figuramos allí las dos como hermanas.

Dejo pasar el tiempo porque es todo muy seguido y necesitaba espacio para asimilarlo. Al tiempo, empiezo a pensar en ese apellido y a ver si puedo encontrar a alguien, con razón detective privado y le cuento un poco mi historia. Pudimos encontrar a una señora, que me llegó a decir claramente que tuvo una hija pero no dos porque en la fecha que yo nací; tres meses antes ella había tenido una hija que estaba con ella.

Entonces yo me quedé muy mal, sabiendo y pensando y sintiendo siempre que pasaba algo. Me hubiera gustado que me lo hubieran dicho claramente. Fue muy fue fuerte para mí tanta mentira, donde fuera nos juntaron a las dos se supone que somos por parte de padre y hermanas eso sí pero cada una tiene su madre.

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